¿El Ecuador está preparado para la tele-educación?

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En un post anterior, hablamos sobre cómo la tecnología es utilizada en todo el mundo como una de las herramientas para combatir y disminuir la propagación de la enfermedad COVID-19; no obstante, además de los problemas de salud que ésta ha causado, también han surgido otras problemáticas colaterales por las medidas de prevención implementadas para evitar el contagio, como es el de la cuarentena, que incluye el confinamiento, el distanciamiento social y la suspensión de las actividades productivas y educativas en general.

Ante la llegada de la pandemia de la COVID-19 a Latinoamérica, varios países han decidido suspender las actividades educacionales, como una medida que busca evitar el contagio de la enfermedad en los centros educativos, para introducir como solución el uso de TICS y nuevas tecnologías informáticas; sin embargo, ¿es viable la “educación online” a través de “aulas virtuales” en Latinoamérica y el país?

Una de las principales razones que complica el acceso a la educación en línea es la limitada disponibilidad del acceso a Internet; en el sitio web del diario RT en español se menciona que, según el último informe de Internet Trends en América Latina y el Caribe, el porcentaje de acceso a internet en la región es de 62% y que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) expone que el acceso a internet en el nivel primario alcanza el 56% de estudiantes y el 81% en secundaria, lo que revela que casi la mitad de los niños de la región no podría acceder a la educación a distancia y un 19% de los adolescentes tampoco.

Varios países Latinoamericanos han tomado cartas en el asunto, por ejemplo, el país mejor preparado ha sido Uruguay, que desde el año 2007 ha puesto en marcha el plan Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea (CEIBAL), el cual nunca fue proyectado para que diera solución al problema actual, sin embargo, se podría decir que Uruguay se adelantó a la Pandemia del coronavirus. Este plan contempla un notebook para todos los estudiantes de educación pública, capacitaciones en programación, robótica y pensamiento computacional, además que cada profesor tiene un aula virtual en la plataforma CREA, la misma que para el 14 de abril de 2020 registró 276 mil ingresos, de acuerdo a publicaciones efectuadas por la plataforma de noticias argentina Infobae

En cambio, México decidió detener todas las actividades escolares durante el periodo comprendido entre el 23 de marzo al viernes 17 de abril, para llevar a cabo el programa Aprende en Casa por TV y en Línea, el cual transmitió contenidos de educación preescolar, primaria, secundaria y bachillerato, basados en los planes y programas de estudio de la Secretaría de Educación Pública del país. Después de haber terminado este periodo de prueba, el país mexicano retomará esta alternativa educativa hasta finales de mayo. A partir del 1 de junio, al cierre del año lectivo que sería el 17 de julio, el Gobierno Mexicano impondrá un modelo de educación a distancia, que debe ser definido en estos días, porque debe solucionar la falta de conectividad y el uso de herramientas informáticas, así como el desconocimiento digital tanto de profesores como alumnos.

La gran mayoría de países latinoamericanos, incluido el Ecuador que por motivo de las manifestaciones de octubre de 2019 tuvo que experimentar con herramientas de tele educación, han levantado planes de contingencia que reemplazarían a la educación tradicional que de forma paliativa intentan solucionar este problema.

El docente Roger Clotet, quien lleva varios años como profesor a distancia en carreras de áreas técnicas a nivel de grado y postgrado en una Universidad online de Valencia en España, dijo a Magazieee que las plataformas utilizadas en los planes de contingencia de los diferentes países latinoamericanos, tales como “Zoom”, no son eficientes, ya que no fueron diseñadas para dar clases, sino para gestionar reuniones sociales o de negocios. Estas plataformas no son ni capaces de almacenar las videoclases, para que el estudiante pueda disponerlas cuando tenga las herramientas necesarias, como son un dispositivo para visualizar la clase y conexión a internet, que en la mayoría de los casos, no sería a la hora que el profesor se dispone a dictarla, sino cuando el alumno tenga la oportunidad. Esto se da por diferentes motivos, como es el caso de que en ese hogar solo haya un dispositivo capaz de acceder al internet o haya una mala conexión a esa hora. 

Además, recalca que la inversión en este tipo de plataformas educativas no deben ser tomadas a la ligera, porque no solo es necesario que se cumpla un Canal de comunicación con ciertos niveles de seguridad y privacidad para precautelar los datos de los estudiantes y docentes, sino también es necesario que cuente con un sistema inteligente para detección de copia en los exámenes que garanticen que el estudiante no consulte material de apoyo cuando los rinda, como es un sistema de visión artificial que automáticamente cierre el examen cuando un estudiante consulte un libro o una página web externa.

En Ecuador hay 4,4 millones de estudiantes, de los cuales el 74% pertenece al sistema público, para quienes la ministra de Educación, Monserrat Creamer, presentó este lunes 16 de marzo, el Plan Educativo Covid-19, el cual contiene los lineamientos para que continúen las actividades académicas sin que los estudiantes y docentes salgan de su casa. Este plan llevó a cabo la construcción del portal https://recursos2.educacion.gob.ec, en el que se cuenta con más de 840 recursos digitales de enseñanza-aprendizaje para reforzar los conocimientos y aclarar dudas en esta etapa de confinamiento. Este portal no es un aula virtual, sino es un repositorio de información creado con el objetivo de que las personas sin disponibilidad de Internet las 24 horas del día pueda descargarse los contenidos de esa semana y estudiar en casa. 

La docente de primaria Verónica Ramírez, profesora de una institución pública, dijo a Magazieee que le imposibilitaba dar clases a través de “Zoom” porque solo 10 de sus 24 alumnos tenían acceso a un computador, así que decidió mantenerse en contacto con sus alumnos a través de un grupo de “Whatsapp” conformado por los padres de familia, a través del que envía los contenidos a revisar cada día y una explicación en video de como resolverlos, para que los padres logren transmitir esta información a sus hijos.

Por otro lado, los estudiantes de instituciones particulares tienen acceso a diferentes plataformas que han sido usadas en distintos programas educativos de contingencia de latinoamérica como nos explica Mónica Huerta, quien además de ser docente de grado y postgrado en una universidad privada, también es madre de familia de un joven adolescente que cursa sus estudios secundarios en un colegio privado en la ciudad de Cuenca (Ecuador). Nos cuenta como experiencia que su hijo no ha tenido problemas con los nuevos métodos de enseñanza que el colegio ha propuesto, a través de la plataforma “Zoom” y “Microsoft Teams”, pero que eso se debe al acceso constante a este tipo de plataformas y a tener disponibilidad de internet siempre. Por otro lado, nos cuenta que en el pasado ella ha participado no sólo como docente a distancia, sino también como estudiante, lo que le ha dado buenas y malas experiencias que la han motivado a mejorar sus clases en línea.

Actualmente brinda clases a través de la plataforma “Zoom”, la cual comenta que no es la mejor alternativa porque no es un sistema diseñado para dar clases, pero es una solución momentánea que si es combinada con otras herramientas de animación, es capaz de brindar una clase de calidad. Sin embargo, cuenta que para realizar este tipo de animaciones es necesario tener conocimiento no sólo en estrategias de pedagogía digital, sino también manejar software de diseño para poder hacerlo correctamente, lo que le consume una gran cantidad de tiempo extra para cada clase, porque ha sido un proceso de autocapacitación que no ha sido brindado por la institución en la que trabaja.

La docente de primaria, Jessica González quien trabaja en una institución de educación privada, nos cuenta que en esta institución se utiliza varios medios para comunicarse con los estudiantes y los padres de familia, como es el uso de “Whatsapp”, correo electrónico y la plataforma “AcademiCloud”, para los cuales fueron correctamente capacitados desde el momento que la ministra Creamer proclamó que no habría asistencia a los planteles. Los contenidos que comparte a sus alumnos siguen el cronograma establecido por el gobierno pero los ameniza con videos o por diapositivas animadas creadas en “Genial.ly”.

Ella expone que uno de los principales problemas que ha tenido en este proceso, es la adaptación a la modalidad de clases a distancia, porque no es igual que con las presenciales, ya que no comparte con sus alumnos en un horario normal de jornada completa, sino solamente con dos horas de video clase presencial por “Zoom”. Además añade que los verdaderos héroes en todo este proceso, son los niños porque ponen todo de su parte para aprender, a pesar de las dificultades psicoemocionales que se muestran por no compartir con sus compañeros presencialmente.

La estudiante de universidad privada, Emilia Fernández de Córdova explicó que los procesos de acoplamiento al nuevo sistema a distancia ha sido muy complejo, no sólo por las dificultades de conexión por la falta de infraestructura digital que ella o sus compañeros llegan a tener, lo que produce una falta de internet de calidad. Además que no todos los profesores dominan la plataforma “Zoom” en su totalidad o no combinan la presentación de clases con otros softwares que mejoren la calidad de entendimiento de la clase, lo que produce que las clases sean monótonas y aburridas, y por ende los estudiantes no atienden, ni entienden e incluso bromean con el profesor por la misma plataforma.

Por todo lo expuesto, sin temor a equivocarnos, podemos concluir que en el Ecuador, la propuesta de implementación del sistema educativo virtual, no cuenta con todas las herramientas idóneas que permitan el logro de los objetivos  esperados, ni como una alternativa colateral y menos como una realidad en el mediano plazo. 

En todo caso, y dado que este mecanismo de formación académica constituye ya una realidad a nivel internacional sería recomendable que las autoridades estatales del Régimen Educativo y las del Régimen Educativo privado, así como las Cámaras de la Producción y los Gobiernos Autónomos Descentralizados, promuevan mediante la dotación del marco jurídico adecuado, de la infraestructura necesaria y la capacitación humana necesaria para que en el menor tiempo posible se torne este sistema una posibilidad real en nuestro país.

 

Quiero agradecer a todas las personas que me ayudaron a realizar este artículo, a mis revisores, mis amigos de la universidad, mis profesores, las personas que entreviste y no pudieron salir en este artículo, sin embargo me brindaron valiosa información. 

Pero en especial quiero agradecer a los docentes que demostraron que pese a las circunstancias que les impuso el sistema, ellos siempre van a encontrar una manera para brindar educación de calidad.

Muchas gracias a:

  • Roger Clotet
  • Verónica Ramirez
  • Mónica Huerta
  • Jessica González

Como también a la estudiante Emilia Fernández de Córdova por su valiosa colaboración y por su entereza para contar la verdad.

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4 Respuestas a “¿El Ecuador está preparado para la tele-educación?”

  1. Felicitaciones por el artículo , en verdad hay que mejorar el sistema y dar oportunidad para que accedan todos los estudiantes. Esperemos que con el tiempo esto mejore y que esta “prueba” emergente para el profesor y el estudiante lógrenlos objetivos que el ministerio de educación planteó como alternativa de estudio por motivo de la pandemia . Ahora habrá que ver los resultados al finalizar el ciclo lectivo. Habrán aprendido los estudiantes?, se les podrá evaluar adecuadamente? Cómo los estudiantes que no contaron con internet en sus casas, van a ser evaluados? No es culpa de ellos que no tengan acceso y tampoco es dable que ellos sean reprobados. El gobierno deberá analizar este aspecto y sobretodo no permitir que estos estudiantes pierdan la oportunidad de seguir estudiando.

    1. Gracias por el comentario Silvia, la verdad yo creo que la educación online moderna es efectiva.
      La educación tradicional haciendo lo mismo pero en videollamadas es lo que no funciona.

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