Los ciudadanos, el papel más importante en las Smart Cities

A pesar de vivir en una ciudad, convivir con otros seres humanos y utilizar los servicios públicos a diario, pocas veces el ciudadano promedio se da cuenta que forma parte de planes estratégicos para su crecimiento personal y el de la ciudad, los cuales fueron planificados y ejecutados por las autoridades de la ciudad en la que habita o trabaja, por lo que este artículo habla sobre los esfuerzos y diversos modelos que se han aplicado en los últimos años para incrementar la calidad de vida de los ciudadanos, conceptos englobados dentro del marco de las ciudades inteligentes.

Una ciudad es un espacio habitado por muchas personas que sociológicamente pertenecen a diferentes grupos o tribus sociales, quienes conviven entre sí cumplidendo ciertas funciones y atribuciones políticas, sociales y económicas, predominando el comercio, la industria, pero sobretodo, estas tribus comparten los servicios públicos como el agua potable, la distribución de energía eléctrica, las telecomunicaciones, el transporte público, entre otros.

Estos espacios urbanos tienen tendencia a tener diversos problemas que afectan la calidad de vida de quienes los habitan como la inseguridad, la falta de movilidad urbana y el acceso a servicios básicos, sin embargo la mayor amenaza que afecta el desarrollo de las ciudades del futuro y la humanidad en sí, es la sobrepoblación.

Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU por sus siglas en inglés), para el año 2050 habrá un incremento poblacional en las ciudades, a pesar de que hoy en día la mitad de la población ya vive en ciudades, se prevé que para esas fechas, siete de cada diez personas vivirán en zonas urbanas, por lo que habrá un incremento en las emisiones mundiales de carbono, aumentos en el consumo de energía y peor aún, la cantidad de alimento que se produzca, no podrá abastecer a los millones de bocas que habitarán dentro de estos lugares. Además que la rápida urbanización y crecimiento de estos ecosistemas urbanos han generado problemas sociales de alto impacto, que llegan a convertirse en retos para los investigadores y autoridades de ciudad, como la desigualdad social, la congestión del tráfico y la contaminación del agua y sus problemas de salud conexos.

Desde que se incrementó el uso del internet a partir de los años 90, la tecnología ha facilitado la creación de soluciones innovadoras que solventan estos problemas, naciendo de esta manera las ciudades inteligentes o smart cities. Básicamente, los gobiernos y municipios de una ciudad inteligente utilizan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y otras tecnologías para implementar proyectos sostenibles para sus ciudadanos, con el objetivo de facilitar sus vidas, es decir, el objetivo principal de este tipo de ciudades se centra en mejorar la calidad de vida de sus habitantes, la eficiencia en que realizan sus actividades diarias, mejorando su competitividad, satisfaciendo las necesidades de las generaciones actuales y preparándose para el futuro.

Según el proyecto “Cities in motion” del IESE de la Universidad de Navarra, las ciudades inteligentes deben ser analizadas en los siguientes aspectos:

  • Capital humano 
  • Cohesión social 
  • Economía 
  • Gobernanza
  • Movilidad y transporte
  • Planificación urbana 
  • Proyección internacional 
  • Tecnología
  • Medio ambiente

Este estudio muestra que el uso de tecnología o la implementación de infraestructura digital no es el único recurso a medir, se requiere políticas ambientales, accesibilidad al transporte público, emprendimiento, planes de turismo, participación ciudadana, seguridad, excelente distribución energética, excelentes carreteras, hospitales y escuelas y universidades, pero sobre todo, se necesita ciudadanos valiosos como capital humano y altos niveles de cohesión social, es decir una excelente relación entre las diferentes tribus que habitan la ciudad.

Los resultados de “Cities in motion 2019” muestran las 172 mejores ciudades inteligentes del mundo, siendo Londres en Reino Unido la número uno, destacándose por su capital humano, la movilidad y la proyección internacional en comparación del segundo lugar en la lista, Nueva York en EEUU que se destaca por su economía, planificación urbana y el acceso al transporte público para todos sus ciudadanos.

La primera ciudad latinoamericana en aparecer en esta lista es Santiago de Chile en el puesto 66, seguida por Buenos Aires de Argentina en el puesto 77. En la edición de este año, la ciudad de Guayaquil está ubicada en el puesto 152, siendo esta la única ciudad ecuatoriana en aparecer en esta lista, teniendo buenas calificaciones en las dimensiones de economía y cohesión social.

Actualmente en el Ecuador hay varios proyectos de ciudades inteligentes que valen la pena ser recalcados como buenas prácticas en varias de las dimensiones habladas con anterioridad, por ejemplo, en el tema de movilidad se puede hablar del sistema de transporte público urbano de la ciudad de Guayaquil “Metrovía”, que logra movilizar a más de 500 mil usuarios a diario, como también la campaña anti acoso sexual en las unidades de transporte público de Quito “Bajale al Acoso”, que utiliza mensajes de texto SMS para denunciar estos actos en las unidades de transporte, y el sistema de pago de la tarifa del transporte público mediante tarjetas electrónicas “Movilizate” en la ciudad de Cuenca, además de la utilización de la aplicación “Moovit” para conocer las rutas y el horario de las unidades del transporte público de esta misma ciudad.
La ciudad de Cuenca lleva un proceso de varios años de digitalización con el proyecto “Cuenca Ciudad digital”, este proyecto, que personalmente creo que debería ser replicado por todas las ciudades del Ecuador, se enfoca en implementar una infraestructura digital que permita al ciudadano conectarse en varios puntos de la ciudad, como es la colocación de puntos WIFI de acceso gratuito en los parques y unidades de bus, o el levantamiento del proyecto “Red Metro Wifi” en varios puntos de la ciudad para que los ciudadanos tengan conectividad a lo largo de todo el centro histórico y puntos estratégicos, sin embargo, esto es solo un primer escalón, ya que una ciudad conectada no es suficiente para ser considerada una ciudad inteligente; como siguiente paso el Municipio de Cuenca ha establecido una campaña de capacitación para la ciudadanía con el objetivo de reducir la brecha digital, haciendo que el ciudadano se vuelva un ente conectado que brinde big data a la ciudad para la toma de futuras decisiones y que tenga una herramienta digital para crear negocios y comunicarse, es decir, que crezca el capital humano y la cohesión social.

El ciudadano digital es el ente más importante dentro del concepto de las ciudades inteligentes, ya que son los sensores que brindarán los datos para mejorar los servicios de la ciudad para mejorar la calidad de vida del mismo. Esto genera gran responsabilidad a las autoridades, ya que la data obtenida debe ser tratada con mucho cuidado, cuidando la información de la ciudadanía con altísimos niveles de ciberseguridad y con un alto grado de ética para el uso de la misma, porque esta información revela comportamientos ciudadanos que pueden ser utilizados de manera deliberada para influenciarlos en la toma de decisiones, como en el escándalo de Cambridge analytica, empresa que fue denunciada de utilizar información de ciudadanos obtenida a través de una red social muy conocida para influenciar el voto hacia un candidato en varias elecciones a nivel mundial.

Como conclusión, el ciudadano debe apoyar las estrategias que su ciudad le ofrece para crecer y desarrollarse porque es de vital importancia que la participación ciudadana sea inherente para la planificación, sociabilización y la ejecución de estos proyectos, para que estén conscientes de los alcances, necesidades y consecuencias que tienen estos proyectos para que todo lo planificado logre converger. Las ciudades inteligentes necesitan de investigadores, agentes de cambio, emprendedores y empresarios para crear el modelo de ciudad que necesitamos y queremos, para que de esta manera podamos generar ciudadanos inteligentes, valiosos para la comunidad, pero sobretodo llenos de felicidad.

Si deseas conocer más sobre proyectos de Smart Cities, te invito a visitar el proyecto IEEE Smart cities https://smartcities.ieee.org, o si deseas conversar más acerca del tema, puedes escribirme a ppinedacordova@gmail.com

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