Marketing musical: Cómo la música afecta la forma en que compramos

Sin duda todos en algún momento de nuestra vida hemos sido envueltos por alguna canción que nos trae una memoria de una situación especial o interesante, y a la vez, nos lleva a recuerdos y nos hace sentir bien. Ya que el poder de la música alcanza nuestro subconsciente y nuestro cerebro está determinado por la sociedad en la que vivimos, es un hecho que la música se utiliza para vender. Un estudio realizado por la Asociation for Consumer Research muestra los resultados de un experimento, en el que en una tienda de vinos reprodujo durante sesiones separadas, música del top 40 del momento y se contrastó con música clásica, los resultados fueron sorprendentes, si bien los clientes no compraron más, si compraron botellas más caras al escuchar piezas de Vivaldi. Otro de sus estudios mostró que si en un restaruante la música es lenta, tendemos a quedarnos más tiempo y por lo tanto a ordenar más comida. 

Pero, ¿qué hay de la música navideña? El portal de Google Trends muestra que existe una canción que desde hace 25 años suena con la misma popularidad y alcanza niveles altos de audiencia pasando a formar parte de las listas de las más reproducidas todos los años, estamos hablando de “All I want for christmas is You” de Mariah Carrey. Según el portal de Harpers Baazar, Carrey ha ganado más de 60 millones de dólares con esa canción y es la canción navideña más sonada de toda la historia. Pues no sólo se reproduce en diciembre, las estadísticas muestran que empieza a sonar desde mediados de agosto hasta después de año nuevo. Pero, ¿en realidad la música navideña realmente hace que la gente compre más? La respuesta es sí y no. La revista Forbes en un artículo sobre compras navideñas indica que la música navideña irrita a un gran grupo de la población , durante las compras previas a las fiestas de navidad, acortando sus viajes a las tiendas, sin producir influencias positivas, ya que con o sin villancicos la gente compra regalos pero no se excede. Luego está el segmento de personas que disfrutan los villancicos, el cual también es afectado negativamente, pues sienten que son manipulados para comprar más, lo que hace que presten más atención en cuánto están gastando. Pero hay un segmento de la población que no se puede determinar con exactitud al que la música navideña hace que compre más, y este grupo está conformado por personas que se sienten felices al escuchar una canción de navidad, pues se comprobó que se quedan más tiempo en las tiendas y muestran una tendencia a comprar más si suena una canción que los pone felices. Entonces, en conclusión, no compramos más porque suenan villancicos, lo hacemos porque los villancicos nos ponen felices.

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